abril 19, 2011

Reflexiones y Frases de Anthony de Mello - Autoliberacion Interior

Este librito llamado Autoliberacion Interior me gusto mucho, ya que me hizo reflexionar mucho sobre varios paradigmas o programación a la que estamos sometidos por la sociedad, la religión, las costumbres y nuestra familia.


Realmente te ayuda a cuestionarte sobre muchos aspectos que impactan la manera en que tomamos la vida, hacemos relaciones o nuestra manera de pensar. 


Antohony de Mello es un padre jesuita que se hizo famoso por los temas sobre liberación interior.


Aquí dejo algunas párrafos que me hicieron reflexionar bastante.


  • Metanoia quiere decir despertarse y no perderse la vida. Es vivenciar el presente.
  • Si tienes problemas es que estas dormido. La vida no es problemática. El el yo (la mente humana) la que crea problemas.
  • El profeta es pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas abriendo camino.
  • Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres; a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? la realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo , el ego.
  • Buda dice: El mundo está lleno de dolor, que genera sufrimiento. La raíz del sufrimiento es el deseo. Si quieres arrancarte esa clase de dolor, tendrás que arrancarte el deseo.
  • La base del sufrimiento es el apego, el deseo. En cuanto deseas una cosa compulsiva-mente y pones todas tus ansias de felicidad en ella te expones a la desilusión de no conseguirla.
  • De no haber deseado tanto que tu amigo te acoja, te contemple y te tenga en cuenta; de no desearlo tanto , no te importaría su indiferencia ni su rechazo.
  • Donde no hay deseo-apego, no hay miedo porque le miedo es la cara opuesta al desea, inseparable de él. Sin esta clase de deseos nadie te puede intimidar, ni nadie te puede controlar o robar, porque, no tienes deseos, no tienes miedo a que te quiten nada.
  • Si amas de verdad a tu amigo, tendrías que poder decirle sinceramente - Así, sin los cristales de los deseos, te veo como eres, y no como yo desearía que fueses, y así te quiero ya, sin miedo a que te escapes, a que me faltes, a que no me quieras.-
  • Como no tengo miedo a perderte, pues no eres un objeto de propiedad de nadie, entonces puedo amarte así como eres, sin deseos, sin apegos no condiciones, sin egoísmos ni querer poseerte.
  • Hay un proverbio oriental que dice: - Cuando un arquero dispara gratuitamente tiene con él toda su habilidad -  Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensado en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, si no dos.  El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonia y el goce.

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Descargate aqui el libro Un minuto para el Absurdo de Anthony de Mello en pdf

diciembre 15, 2010

"Los Cien Espejos"

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir las escaleras se topó con una puerta entre abierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él! Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: Qué lugar tan agradable! Voy a venir más seguido a visitarlo!

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir; vio como los 1000 perritos le gruñían a el. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: «Qué lugar tan horrible es este! Nunca más volveré a entrar allí!» En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: «La Casa de los 1000 Espejos»

Lo que hay dentro de nosotros, eso es lo que reflejamos...

julio 01, 2010

junio 22, 2010

EMPUJA LA VAQUITA


Un maestro samurai paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vió a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias.
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes: una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado. Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó:
"En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?"

El señor calmadamente respondió: "amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo. "El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue.
En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó:
"Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco."

El jóven espantado vió al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Mas como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la órden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vió morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel jóven durante algunos años.

Un bello día el joven agobiado por la culpa resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos.
Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.

El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático. El jóven preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí.

Espantado el jóven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacía algunos años con el maestro. Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita):
"¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?"

El señor entusiasmado le respondió:
"Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora.

La moraleja samurai nos dice:
"Todos nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona alguna cosa básica para nuestra sobrevivencia, la cual convive con la rutina y NOS HACE DEPENDIENTES de ella, Y NUESTRO MUNDO SE REDUCE A LO QUE LA VAQUITA NOS BRINDA. 
Tu sabes cual es tu vaquita y no dudes un segundo en empujarla por el precipicio